Todos los estados de las Cosas de este mundo tienden hacia su punto de equilibrio natural en el cual la tensión es menor y el regocijo mayor. Cuando se trata de estados dañinos, la sabiduría popular expresa lo dicho como “a cada cerdo le llega su San Martín“, o también con el esperanzador “no hay mal que cien años dure, ni cuerpo que lo resista“. El asunto de Maddoff y toda la chusma de chupópteros satélite es un claro ejemplo de desequilibrio, de estado social inestable que está zozobrando hacia su punto de equilibrio.
Los elementos que conforman ese estado de cosas tan inestable pertenecen al grupo de la chulería anglosajona universal, cuya superioridad se basa en actitudes intransigentes extremas, por uso de fuerza manifiesta y cruel o bien por fuerza siniestra sutil. Gustan de adoptar nombres anglosajones al estilo Morganeishon & Flanaganeishon, Chupópteros Associated, etc. conformando memeces que pretenden infundir respeto por mero mecanismo cerebral de asociación con reminiscencias imperialistas que perduran en el recuerdo. Otros tienen aún más jeta, se ríen de Usted y de mí abiertamente adoptando nombres que incluyen todo lo contrario de lo que son, como Optimal Strategic Equity (¿equidad en qué?), o Fairfield Greenwich (¿campojusto?), etc.
No hace mucho me señalaron a un individuo en una fiesta de cumpleaños, del cual me explicaban que vive enriqueciéndose mediante el “trabajo” de poner en contacto a unas empresas con otras, se lleva una comisión por cada una de esas operaciones de presentación (es decir, obtiene un beneficio de la nada). En mi interior sólo sentía asco por ese tipejo, y también surgió la duda sobre qué tipo de personas son estos allegados míos que lo invitaron a participar en ese mismo evento.
Y es que es siempre lo mismo, desarrollar un campo de cultivo (“la confianza”) propicio para una gran metida doblada hasta el fondo, lo cual necesariamente requiere la existencia de un pardillo-víctima que ha de recibir la embestida de tanta pomposidad acumulada. En el fondo, se trata también de un nuevo equilibrio, a base de dos elementos extremadamente polarizados. Esta polarización extrema no, no es buena, extrema pobreza, extrema riqueza…
Mi consejo del día es que rehuyan ustedes de esos individuos con melenilla abrillantada o engominada (a los madrileños les va mucho el rollito ése), de esas que uno percibe que están como a destiempo, esos individuos que dan tanto asco y que sugieren de inmediato un yate, un gatillazo, una rayita, una cara y mediática rubia de bote… No nos engañemos, pertenecen a la clase empresarial, no a la obrera, no al Estado, no a asociaciones culturales, no a frikis roleros ni a grupos de rock. Son aquellos yuppies de antaño de los que ya no se habla, que han alcanzado la madurez a base de producir grandes desequilibrios en aquello que han dejado atrás.
Termino diciendo que dicen las malas lenguas que el entramado Madoff, que por cierto tiene una componente judía importante, ha llevado dinero hasta lugares lejanos, financiando el sionismo. Sin duda, a algunos de nuestros yuppies locales maduritos de bancos y empresas, un trocito de turrón les hará superar sin esfuerzo la duda sobre si su dinero desvanecido está metido en formato bala en el cuerpo de algún niño palestino.
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Hola Pedro :
Vuelves a tus buenos hábitos , a la denuncia de algunas de las tantas cosas que no funcionan en este mundo . Se podría decir que alegrarse por ello es de tontos porque eso implica que sigue habiendo injusticias que poner sobre la palestra y aún así me alegro porque , desgraciadamente , siempre las habrá . No se trata de una visión pesimista si no realista . Sólo espero que cada vez sean menos .
Ojalá sea yo capaz de hacer lo mismo y encuentre las fuerzas que este año no he sido capaz de encontrar porque te aseguro que mis ojos no están vendados …
” A cada cerdo le llega su San Martín” , desgraciadamente, porque al fin y al cabo los pobres cerdos no han hecho si no las delicias y el bien de los que nos llamamos humanos . Y en cambio, a individuos como a Madoff , con la compleja arquitectura financiero-tributaria que ha montado durante tanto tiempo , con los mil y un escudos legales de los que se se habrá cubierto de forma previsora , no sé ni cuando , ni como . Con toda seguridad el resultado final diste mucho del concepto material de “Justicia”
Individuos como el que describes me repelen pero ¡ojo! con aquellos mucho más dañinos porque no los ves llegar .
No sólo somos pardillos , somos poco o nada equitativo . Es curioso y triste a la vez pero a aquellos que se dedican al negocio de la especulación nadie les cuestionará ni la cuantía ni el devengo de una comisión y , en cambio, somos capaces de pelear como leones cualquier factura que lleve detrás el trabajo de alguien .
Luego sigo …
¡¡¡ Sibien !!!, qué placer volver a leerte de nuevo… no imaginas.
Vuelvo, pero quería volver hablando de otras cosas, creí que el mundo empezaría a cambiar más rápido, pero no, aún no. Tengo la esperanza, eso sí, de hablar de curiosidades, alegrías, esperanzas realistas. Pero la guerra es la forma de vida de mucha chusma. Y aquí estamos nosotros, esperando la ocasión de negarles lo que necesiten en nuestro modesto alcance, jeje.
Sibien, a ver si te escribo, un día de estos, está en mi voluntad, pero las fuerzas… ¡ay las fuerzas para tantas cosas!…
Me quedaba por decir que tu post , publicado justamente el día 26, tiene algo de premonitorio, dada la tremenda y destructiva demostración de fuerza de Israel en Gaza que empezó justo el 27
(
No , aún no cambia …
Gratamente ocupado
) Me alegro por ti . Ya llegará …
Un abrazo